Pachacámac: encuentro con el pasado
Bordeaban las 10:00 am. Había llegado la hora de recoger a la delegación de Colombia, la cual había pasado la noche en un hotel cercano al colegio. Debíamos esperar un poco ya que algunos chicos se habían retrasado. Al llegar a Alpamayo, nos percatamos como nuestros huéspedes observaban con atención nuestro colegio, enseguida pasarían al comedor para recoger su refrigerio y abordar los buses que nos llevarían a nuestro destino, Pachacámac. Ésta era la primera delegación que efectuaba una visita turística.
En el camino conversamos con nuestros invitados para informarnos sobre su participación en la Primera Copa Alpamayo y conocer algo más de su cultura, historia y costumbres. Este primer acercamiento no podía ser mejor si además de la empatía lograda teníamos como marco musical, el reaggeton, popular ritmo seguido por muchos de nuestra generación. Al llegar a nuestro destino empezamos el recorrido, Víctor, el guía nos explicaba, con detalle, la historia de las ruinas que teníamos frente a nosotros, mientras algunos escuchaban anonadados mitos y leyendas de nuestros antepasados; otros registraban esos momentos en fotos y videos.
Antes de culminar nuestro recorrido nuestros entusiastas visitantes pugnaban por comprar recuerdos, dulces y guarniciones, para después de regresar al colegio, almorzar, compartir una sobremesa y encontrarse finalmente con las familias que los alojarían en este primer día.
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Visita al Real Felipe…

Visitaríamos el Callao. Cuando las agujas del reloj marcaban las nueve y treinta de la mañana el bus partió de nuestro colegio rumbo al histórico Real Felipe. Como integrante del equipo de prensa no veía la hora de iniciar mi trabajo: registrar datos, hacer entrevistas, tomar fotos y alternar con los risueños muchachos de la delegación salvadoreña.
En el trayecto fui descubriendo a un grupo humano muy unido, divertido y orgulloso de sus raíces. Sus bromas e inquietudes iban encandilándome. La mayoría de canciones que a esa hora de la mañana transmitían por la radio las conocían y tarareaban. “El colegio Alpamayo es buena onda”, me dijeron. “El Perú tiene muchos atractivos y su gente es muy amable”, sentenciaron.
Cuando llegamos al Callao percibimos esa atmósfera característica de nuestro primer puerto. Ya en el Real Felipe iniciamos el recorrido por la oploteca, las torres y sus miradores que nos permitían observar el imponente mar chlaco. A cada paso nuestros distinguidos visitantes de Lamatepec tomaban fotos, filmaban y escuchaban con atención las explicaciones de la guía. Manifestaron que no se irían del Perú sin antes haber degustado nuestra famosa variedad gastronómica destacando entre ellas el ceviche, la causa, la pachamanca entre otros platos.
En confidencia terminaron diciéndome que han venido a participar en esta Copa Internacional Alpamayo 2007 sin desaprovechar la oportunidad de conocer las maravillas que encierra nuestro país, divertirse y ganar en lo que puedan.
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Arribo de las delegaciones
A partir del 11 de Octubre comenzaron a llegar las diversas delegaciones que participarían en esta Primera Copa Internacional Alpamayo. La primera fue la del colegio Lamatepec del Salvador con 47 alumnos y 5 profesores. El 12 de Octubre arribaron los integrantes del colegio los Alcazares de Colombia con 36 alumnos y 3 profesores. Les sucedieron la representación de Turicará (Piura-Perú) con 19 alumnos y 4 profesores, Algarrobos (Chiclayo-Perú) con 9 alumnos y 4 profesores, Del Pilar (Arequipa-Perú) con 32 alumnos y 5 profesores, a ellos se unieron Los Álamos de Ecuador con 32 alumnos y 5 profesores, Cumbre de Bolivia con 12 alumnos y 2 profesores; Torremar de Ecuador con 22 alumnos y 4 profesores.
El 12 de Octubre los alumnos y profesores del colegio Lamatepec visitaron el Real Felipe.
Los Alcazares,Turicará,Algarrobos y Del Pilar fueron a Pachacamac.
El arte y sus preparativos
Ricardo Castillo, profesor de teatro del colegio Alpamayo, nos reveló algunos detalles sobre su participación en la Copa
internacional.
¿Cuál es el significado de la Copa internacional Alpamayo?
Tratar de juntar a nuestros hermanos de Latinoamérica y colegios hermanos, y que mejor idea de hacer un torneo artístico y deportivo para que compartan y pasen momentos gratos. Es además una excelente oportunidad para forjar intercambios culturales entre los estudiantes de nuestro país y quienes nos visitan.
¿Cuántos alumnos participarán en la ceremonia inaugural? ¿En qué grupos están distribuidos?
Aproximadamente hay cincuenta alumnos, de los cuales estoy a cargo de treinta y cinco. En los elencos que realizarán obras teatrales participan sexto de primaria, primero de secundaria y tercero de secundaria.
¿Cuánto tiempo ha tomado el diseño y organización de las coreografías?
Aproximadamente unos tres meses para elegir las obras teatrales o musicales por trabajar, la fase selección de alumnos y los ensayos.
Latinoamérica Unida
Sábado 13 de octubre, 8 de la mañana se empezaba a sentir esa atmósfera de fiesta que reunía por primera vez a integrantes de países hermanos, se percibía que una valiosa parte de Latinoamérica se congregaba en nuestro colegio para dar inicio a la Copa internacional Alpamayo. El tiempo iba transcurriendo mientras las delegaciones esperaban el inicio de la ceremonia. Llegaron los saludos del inca, luego se dio inicio al desfile de delegaciones; sin embargo el gran ausente fue Bolivia, a pesar de ello fue excelentemente representada por los alumnos del colegio anfitrión: Alpamayo. Acto seguido un representante de cada país dio un discurso de aliento y bienvenida. Finalmente ingresaron a la cancha alumnos de tercero de secundaria para realizar un ejercicio deportivo, que serviría de preámbulo a la presentación de “Américo”, la mascota del torneo.
Cabe destacar la presencia, colaboración, alegría y espíritu de confraternidad de quienes afortunadamente participamos en esta Copa Internacional Alpamayo.
Tenemos un sueño: Latinoamérica unida. Ya empezamos a forjarlo.
El primero en llegar

José Acosta, estudiante del colegio Los Álamos de Ecuador, fue el primero en llegar a Lima para participarde la Copa Internacional Alpamayo.
Según nos contó, se adelantó a su grupo porque no encontró cupo en el vuelo de su delegación.
Este joven ecuatoriano de 11 años arribó al Perú a las 9:30 a.m. y fue muy bien recibido por todo el consejo directivo del colegio. Espera campeonar con su equipo de fútbol y dejar en alto el nombre de su colegio y país.
El esperado inicio...
El público no se inmutaba. Silenciosamente esperaba la inauguración, cada espectador sentado en la grada, estaba ansioso y preguntándose qué sorpresas se habían preparado para esta inauguración.
Después de las palabras del profesor Agustín Salvá, la representación de la Ceremonia Incaica y el Qanchis, realizadas por los alumnos de segundo de secundaria, vestidos de Incas, se realizó una alegoría de los caballos de paso al ritmo de “Esta es mi tierra”.
Luego, cada delegación desfiló al compás de sus ritmos oriundos. La primera en salir fue la de Los Alcázares de Colombia que marchó al compás de una cumbia de su país. Enseguida lo hicieron las delegaciones ecuatorianas: Los Álamos y Torremar, al ritmo del “Tejido de Cintas” y “Adentro Cojutepeque”. Asimismo, desfilaron las delegaciones del Colegio Lamatepec de El Salvador y el Colegio Cumbre de Bolivia. A continuación engalanaron esta ceremonia las delegaciones nacionales: Nuestra Señora del Pilar de Arequipa, Colegio Algarrobos de Chiclayo y la del Colegio Turicará, de Piura. Como broche de oro desfiló al compás de una salerosa marinera la delegación del colegio anfitrión, nuestro querido Alpamayo.
Fue una bonita ceremonia acompañada de himnos, bailes típicos, discursos y honores. Y como dice nuestro apreciado director: “¡Esta copa da la sensación de que irá arriba y adelante!”
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Copa Alpamayo: Las partes suman el todo...
Hasta que fui invitado a integrar el Taller de Prensa escrita, encargado de cubrir las incidencias de la Copa Internacional Alpamayo, estaba convencido de que lo mejor que podía pasarle a un estudiante en la vida era ser partícipe y artífice de un certamen tan importante como éste. No dudé un instante en poder colaborar con mi colegio. Antes había integrado otras comisiones, Consejo de aula, había representado al colegio en eventos externos, y en todas esas ocasiones tuve la certeza de que hacer las cosas bien, no era quimera, sino una realidad tangible. Me alegra participar de este evento y alternar diariamente con estudiantes de otros países, aunque hay diferencias, más son las semejanzas que nos hermanan en cuanto a idiosincrasia, costumbres y cultura es además una excelente oportunidad para reafirmar nuestra raíces y confraternizar con nuestros visitantes ¿qué más se puede pedir?
En este evento descubrí que ser integrante del Taller de Prensa podía significar, además de una tarea valiosa y extenuante, una circunstancia para trascender con ilusión y de insospechadas proyecciones estudiantiles. Ojalá que experiencias como éstas, continúen desarrollándose en el colegio.
Es por ello que siento la Copa Alpamayo como la suma de las partes...Con esfuerzo, organización, constancia, alegría y el trabajo bien hecho todos la hacemos posible.